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LOS PIONEROS
Demandó tiempo y esfuerzo imponer las ideas y conocimientos que el
progreso imponía a través de aquellos hombres y mujeres que venían de
Europa. No fue fácil conquistar el desierto, San Rafael nació al amparo
de los fundadores, pero fueron los pioneros quienes con su empuje
lograron el crecimiento de la región.
INGENIERO JULIO GERÓNIMO BALLOFFET
Nacido en Saint Ettiene, Francia, el 9 de Julio de 1831, su vida en San
Rafael del Diamante fue decisiva en el desarrollo agrícola pastoril y
económico, sumando a ello la aplicación de sus conocimientos
profesionales, en mesura, trazado urbanístico de la actual Ciudad. El
ingeniero Balloffet se casa con Aurora Suárez, hija del primer
propietario de todas las tierras de San Rafael, y decide afincarse en la
zona a pesar de las innumerables dificultades que presentaba instalarse
en un lugar semidesértico y alejado de otros centros poblados. Funda el
FORTÍN AURORA, junto al río Diamante, con el objeto de proteger a la
población de los periódicos ataques indios y de numerosos cuatreros que
asolaban la región. Proyectó e hizo abrir la calle que hoy lleva su
nombre y aconsejó plantar álamos en ambos costados. Autor, además del
trazado de la nueva VILLA DEL DIAMANTE, puso en venta esos terrenos y
llegó a ver como se formaba CUADRO NACIONAL.
En el año 1880, conoce a RODOLFO ISELIN en París y lo invita a invertir
su capital en la adquisición de tierras en nuestra zona. Posteriormente
Balloffet se radica en San Rafael, en 1884 esta vez en forma definitiva.
Dirige entonces, personalmente, los trabajos de rectificación de los
canales Cerrito y Toledano, poniendo a disposición de la gente del lugar
sus valiosos conocimientos de ingeniería.
El 12 de Septiembre de 1897 muere el Ingeniero Balloffet mientras
mensuraba los campos de Domingo Bombal.
RODOLFO ISELIN
A partir de su presencia en las tierras que adquirió a doña Aurora
Suárez y don Julio Balloffet, esta zona tuvo un cambio rotundo.
Nacido en El Havre, Francia, proveniente de una familia tradicional
francesa, Iselin llega a San Rafael en 1884. A partir de allí, contando
con su brillante creatividad y, especialmente, con su poder económico,
la zona se desarrolla de acuerdo a sus propuestas. Es hábil e
inteligente para los negocios, si bien es cierto que su intención es
progresar y mantener su condición de principal propietario, no deja de
observar lo que ocurre a su alrededor. En los nuevos asentamientos Iselín trata de conseguir voluntades, maneja influencias a nivel
provincial, de tal manera que su radio de acción supera los límites
locales, se propone no descansar hasta lograr que su COLONIA FRANCESA
sea la nueva cabecera departamental. Junto a su mujer, Matilde Wislow,
se constituye en el eje social y cultural de la zona (que todavía se
levanta imponente en lo que es la ex bodega La Abeja). Recibía allí a
los personajes más destacados de la sociedad de la época. A medida que
la COLONIA FRANCESA prosperaba, Iselín comienza a donar parcelas para la
ubicación de los distintos organismos y entidades, como la construcción
del edificio municipal, la policía, el correo, la escuela, el trazado de
nuevas calles. Concretamente aporta al proceso de urbanización.
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